Meta aplaza sus nuevas condiciones comerciales tras las críticas de publishers y anunciantes
Meta ha aplazado del 30 de octubre al 20 de noviembre la entrada en vigor de sus nuevas condiciones comerciales y de publicidad self-service, tras las críticas de publishers y anunciantes digitales por el posible uso de sus contenidos en los servicios de inteligencia artificial de la compañía.
La Competition and Markets Authority del Reino Unido (CMA) señaló que mantenía conversaciones urgentes con Meta sobre los riesgos relacionados con la recopilación de contenidos mediante inteligencia artificial. Por su parte, la Comisión Europea indicó que estaba evaluando una denuncia siguiendo su procedimiento habitual.
Tim Cowen, cofundador de Movement for an Open Web, advirtió de que las condiciones permitirían a Meta recopilar contenidos de prácticamente cualquier página web del mundo y utilizarlos potencialmente para desarrollar servicios de inteligencia artificial que compitieran con esas mismas empresas.
Las autoridades de competencia de la Unión Europea y Reino Unido han recibido denuncias sobre las nuevas cláusulas, que, según los publishers y anunciantes, otorgarían a Meta un derecho ilimitado para utilizar sus contenidos en sus servicios de inteligencia artificial. La compañía ha rechazado estas acusaciones.
Un portavoz de Meta ha explicado que el aplazamiento permitirá disponer de más tiempo para explicar a sus partners y otras partes interesadas los cambios introducidos en las condiciones. La empresa también detallará cómo utiliza sus rastreadores web y aclarará que los titulares de contenidos pueden recurrir al archivo robots.txt para indicar sus preferencias.
WAN-IFRA pide suspender la cláusula de rastreo
La Asociación Mundial de Editores de Noticias (WAN-IFRA) había solicitado a Meta que suspendiera una disposición de sus nuevas condiciones comerciales que le permitiría rastrear y recopilar contenidos de las páginas web de los editores que utilizan Facebook, Instagram, WhatsApp y Messenger con fines comerciales.
Según WAN-IFRA, la cláusula afectaría a publishers de todo el mundo, desde periódicos nacionales hasta publicaciones locales y revistas especializadas, y no solo a los contenidos que los publishers deciden compartir directamente en las plataformas.
Meta retiró una referencia explícita al entrenamiento de inteligencia artificial después de las críticas recibidas. Sin embargo, WAN-IFRA sostiene que la nueva redacción sigue permitiendo utilizar contenidos periodísticos para desarrollar productos comerciales, incluidos servicios de IA generativa. La organización también señala que las garantías públicas sobre el respeto al archivo robots.txt no figuran expresamente en las condiciones.
Las cinco peticiones de WAN-IFRA a Meta
En una carta dirigida al director de Asuntos Globales de Meta, Joel Kaplan, WAN-IFRA plantea cinco peticiones:
Suspender la disposición de rastreo para los editores de prensa mientras se negocia con el sector.
Eliminar el derecho a crear credenciales de prueba y comprometerse a no eludir muros de pago ni otros controles de acceso.
Hacer vinculantes el archivo robots.txt y las demás reservas de derechos legibles por máquina.
Excluir los contenidos editoriales del desarrollo de sistemas de inteligencia artificial, salvo que estén licenciados.
Permitir que los publishers rechacen la disposición sin perder el acceso a las herramientas comerciales de Meta.
La organización sostiene que los publishers están dispuestos a colaborar con las empresas de inteligencia artificial, incluida Meta, siempre que existan condiciones claras y una compensación justa.
Preocupación por Meta One
La carta también expresa preocupación por Meta One, el nuevo servicio de suscripción de la compañía. Según WAN-IFRA, Meta está probando límites por los que las páginas de Facebook deben pagar para publicar más de dos enlaces mensuales a sus propias webs.
La asociación señala que Meta ha indicado informalmente que los publishers de prensa quedan excluidos de estas restricciones, pero que no ha publicado los criterios ni los mercados afectados. Por ello, reclama un compromiso escrito que garantice una exclusión duradera para las organizaciones informativas de cualquier tamaño.
Por su parte, el European Publishers Council ha reiterado sus críticas por la falta de garantías contractuales claras frente al uso no autorizado de contenidos editoriales. Su directora ejecutiva, Angela Mills Wade, ha defendido que gestionar una página corporativa o anunciar una suscripción no debería conceder derechos generales sobre la web y la hemeroteca de un medio.
La Comisión Europea ha celebrado el aplazamiento y ha señalado que ha solicitado información a empresas que todavía no han publicado resúmenes sobre los datos utilizados para entrenar sus modelos de inteligencia artificial.