La búsqueda con IA se fragmenta: ChatGPT pierde cuota frente a Gemini y Claude
El uso de los asistentes de inteligencia artificial continúa creciendo, pero las consultas se están repartiendo entre un número cada vez mayor de plataformas. Los últimos datos de Comscore, recogidos en su informe Q2 2026 AI Intelligence Report a partir de un panel de entre 500.000 y un millón de usuarios, muestran que ChatGPT pasó de concentrar el 70% del volumen de prompts en enero de 2026 al 50% en junio. En paralelo, Gemini casi duplicó su cuota, del 17% al 30%, mientras Claude pasó del 2% al 11%.
Según explicó Smriti Sharma, Chief Analytics and Technology Officer de Comscore, el cambio no implica que esté cayendo el uso de los chatbots. A medida que aumenta el uso global de la IA, el volumen de prompts se está distribuyendo entre más plataformas.
Para publishers y marketers, esta fragmentación implica que las estrategias de GEO tienen que adoptar un enfoque multiplataforma, siguiendo el rendimiento en ChatGPT, Gemini, Claude y otros asistentes.
Michael King, fundador y CEO de iPullRank, señaló a Digiday que los publishers deberían dejar de preguntarse cómo aparecer en ChatGPT y centrarse en saber dónde está haciendo preguntas su audiencia y si están apareciendo en esas plataformas.
La fragmentación no se limita a los asistentes independientes. Los AI Overviews de Google también están ganando presencia como vía para obtener respuestas. Según Comscore, el porcentaje de búsquedas en Google Desktop que mostraban un AI Overview pasó del 25,8% en julio de 2025 al 39,4% en junio de 2026.
Para los publishers, el crecimiento de estos resúmenes supone más oportunidades para que Google responda directamente a las preguntas de los usuarios en la página de resultados, reduciendo potencialmente el tráfico de referencia procedente de las búsquedas.
Por su parte, ChatGPT alcanzó los 168 millones de conversaciones desde escritorio en junio de 2026 y elevó sus visitas multiplataforma hasta los 99 millones, frente a los 59 millones registrados un año antes. En junio, el 35% de los usuarios de escritorio y el 29% de los usuarios móviles habían visitado algún asistente de IA. En enero de 2025, las cifras eran del 25% y el 12%, respectivamente.
Mioentras tanto, Claude pasó de 1,1 millones de conversaciones desde escritorio en octubre de 2025 a casi 40 millones en abril de 2026. En junio, la cifra había bajado a 22,3 millones, aunque seguía siendo unas 20 veces superior a la de octubre. Gemini, por su parte, pasó de 8 millones a 89 millones de conversaciones desde escritorio durante el último año.
Ser fuente no significa ser visible
El informe de Comscore también muestra una diferencia entre que una marca o publisher sea utilizado como fuente por una plataforma de IA y que aparezca citado en la respuesta.
El caso de Tripadvisor sirve como ejemplo. La compañía representa el 61% del sourcing relacionado con viajes por parte de plataformas de IA, pero solo el 21% de las citas.
Para Sharma, ser utilizado por la IA no equivale necesariamente a tener visibilidad dentro de ella. La medición empieza a plantear nuevas preguntas: si una plataforma utilizó un contenido, si lo citó, si recomendó una marca o si mencionó a sus competidores.
King explicó a Digiday que la recuperación se produce en dos etapas. Primero, el asistente genera distintas consultas y obtiene información de un conjunto amplio de páginas. Después, el modelo sintetiza esa información y añade citas únicamente a una parte de los contenidos que ha utilizado directamente.
Por eso, las citas por sí solas no ofrecen una medida completa. La recomendación pasa por medir todo el recorrido, desde la recuperación del contenido hasta la cita, las visitas de referencia y los ingresos.
Los contenidos con datos originales, cifras concretas, pasajes claros y autosuficientes y señales sólidas sobre la entidad que los publica tienen más posibilidades de ser atribuidos, según King.
Los publishers empiezan a medir las citas
Los publishers ya están incorporando esta nueva lógica de medición. Forbes y Time, por ejemplo, ya están utilizando su presencia y sus tasas de citación en motores de respuesta de IA como una nueva métrica que intentan monetizar con los anunciantes.
El problema es que todavía no existe una forma consistente de medir la visibilidad en IA entre las distintas plataformas. Además, aparecer citado con frecuencia no se traduce necesariamente en un aumento proporcional del tráfico de referencia.
En este escenario, el valor de la presencia en los asistentes de IA empieza a medirse más allá del click. Como señaló Sharma, la cuestión pasa por determinar hasta qué punto una marca ha influido en la respuesta que un chatbot ofrece al usuario.