Walmart cruza el umbral del billón de dólares y acelera su apuesta en e-commerce y publicidad
Walmart ha alcanzado una capitalización bursátil superior a 1.000 millones de dólares, un hito que la sitúa en un club históricamente dominado por Big Tech. El salto llega tras un año de revalorización sostenida y refuerza la lectura de que el crecimiento de la compañía ya no depende solo de abrir tiendas, sino de expandir negocios con ADN digital como el e-commerce, publicidad y los servicios habilitados en data.
Una señal adicional de ese reposicionamiento es el traslado de su cotización al mercado tecnológico por excelencia: la empresa comenzó a negociar en Nasdaq el 9 de diciembre de 2025, manteniendo el ticker “WMT”. El movimiento, poco habitual para un retailer tradicional, busca que los inversores valoren a la compañía con una narrativa más próxima a la de un grupo intensivo en tecnología, automatización e innovación omnicanal. En su tercer trimestre, su negocio de e-commerce internacional creció un 27%, y su stack publicitario en EE. UU. (Walmart Connect) avanzó 33%, según datos reportados por la compañía y recogidos por prensa especializada.
El hito de valoración también estrecha la comparación con su principal rival, Amazon, especialmente por la convergencia en escala de ingresos trimestrales. Esa proximidad alimenta la narrativa de “dos gigantes” que compiten ya no solo en retail, sino en capacidades tecnológicas: data, logística, automatización y monetización publicitaria.
En esa carrera, la IA se ha convertido en un eje estratégico. En octubre de 2025, Walmart anunció una alianza con OpenAI para permitir compras a través de ChatGPT; y en enero de 2026 comunicó un acuerdo con Google para integrar experiencias de compra en Gemini, apoyadas en el Universal Commerce Protocol. El objetivo: que el descubrimiento y la compra puedan ocurrir dentro de interfaces conversacionales, anticipando un modelo de “agentic-commerce”.
Desde el lado del mercado, Kantar subraya que el retailer “se comporta” cada vez más como una tecnológica: no solo vende productos, sino que construye un stack que atrae inversión de marcas por su capacidad de medición y activación. En retail media, su propuesta se apoya en atribución closed-loop (vincular inversión publicitaria con ventas), y en plataformas de insights como Scintilla para apoyar decisiones de surtido y promoción.
La consecuencia, según Digiday, es un aumento de la presión competitiva sobre retailers con menor escala tecnológica: el diferencial ya no es únicamente precio o cobertura de tiendas, sino la capacidad de ofrecer a las marcas una “flywheel” de datos-medición-ventas difícil de replicar.
En paralelo, la compañía ha promovido perfiles ejecutivos ligados a esta transformación, mientras mantiene el foco en automatización y eficiencia operativa como palancas de margen. Con los resultados del próximo trimestre previstos para el 19 de febrero, el mercado mirará si la narrativa de “retailer tecnológico” se sostiene no solo en el crecimiento, sino en la calidad del mismo: rentabilidad del e-commerce, expansión del negocio publicitario y tracción real de las nuevas experiencias de compra con IA.