Los anunciantes vuelven a gastar en X, pero muy por debajo de la era Twitter

X empieza a recuperar parte del terreno perdido en publicidad, pero la remontada sigue siendo relativa. Según AdNews, la plataforma está viendo cómo algunos anunciantes regresan y cómo nuevos players empiezan a activar presupuesto, aunque el volumen total de inversión continúa claramente por debajo de lo que generaba cuando todavía se llamaba Twitter.

La referencia de mercado más citada en este debate sigue siendo eMarketer. De acuerdo con una información de Reuters basada en esas previsiones, X cerraría 2025 con su primer año de crecimiento publicitario desde la compra de Musk, con unos ingresos estimados de 1.310 millones de dólares en Estados Unidos y 2.260 millones a nivel global. Eso supondría un crecimiento del 17,5% en el mercado estadounidense y del 16,5% en el negocio global. Aun así, la propia previsión deja claro que ese rebote no devuelve a la compañía a sus cifras previas a 2022.

El matiz es importante porque la mejora no implica una recuperación estructural completa. Business Insider señalaba hace unos días que la publicidad de X alcanzó 1.800 millones de dólares en 2025, un 7% más que en 2024, pero todavía un 59% por debajo de 2021, antes de la adquisición de la compañía por parte de Musk.

Parte de esa mejora se explica por varios factores a la vez. Reuters apuntaba al regreso de algunas marcas, a la entrada de más pequeños y medianos anunciantes y al contexto político que rodeó a Musk en Estados Unidos durante parte del año. Business Insider añadía además que X sigue intentando rehacer su propuesta publicitaria con productos apoyados en IA y nuevas fórmulas para conectar marcas y creadores.

Aun así, la lectura del mercado sigue siendo prudente. El crecimiento existe, pero se produce sobre una base mucho más baja que la de la etapa pre-Musk. Es decir, X vuelve a captar inversión, pero todavía no puede hablarse de una recuperación plena ni de un retorno al peso comercial que tuvo Twitter antes del giro estratégico, la salida masiva de anunciantes y los cambios en moderación y brand safety.